Dónde quiera que estés... Hoy recibí un regalo, un precioso regalo...Un poema. Cada vez valoro más los regalos "no materiales". ¿Cuál debe ser el antónimo de materialista? ¿Idealista, soñador, romántico? No sé cómo definir un regalo "no material". Pero digamos que es algo... que te acaricia el alma. Te hace sentir sosiego, te aproxima a la armonía y a la conciliación con tu yo más íntimo. Igual soy una exagerada...Qué se le va a hacer. Son momentos en los que unas letras escritas y una música, te hacen volar a las montañas más altas, y desde allí, al mirar hacia abajo sentirte en el cielo; viendo bajo tus pies la gran alfombra de nubes algodonosas.
Regalo que llegó de la mano de Joan Manuel Serrat.
¿Un
año más o un año menos...? Al terminar un año y comenzar otro
siempre pienso lo mismo. ¿Cómo mirarlo? Quizás la opción más
optimista es la primera: Un año más. Al menos en lo que se refiere
a nuestra mente; el más nos aporta cierta sensación de
tranquilidad. El menos en principio nos da una impresión de pérdida.
Aunque pensándolo bien en muchos aspectos de la vida es mejor el
menos que el más. Y dejémoslo ahí por el momento.
La
cuestión es que un año se fue y otro acaba de comenzar y con él
comienzan proyectos que tenemos en mente y que pocas veces llevamos a
cabo. Ciertamente pienso que 2015 fue un año positivo para mi.
Recuerdo que por fin a principios de éste, conseguí terminar con mi
vida laboral, que cada vez se me hacía más difícil llevar a cabo.
Y además se produjo de la mejor manera, en esto no me puedo quejar. Y
tengo que decir: Gracias 2015.
El
dejar de trabajar fuera de casa me ha abierto nuevos horizontes. Allá
a lo lejos empecé a vislumbrar - y por tanto descubrir- que hay
tantas cosas por hacer, por aprender, por compartir...¡Tantas!. Y
ahí me lancé con mis talleres de escritura, con mis grabaciones de
voz, mis lecturas... Lejos quedaron las prisas y el reloj. Bueno, el
reloj...me encantaría saber la manera de prescindir de él. Pero
todo se andará, esto lo consigo, vaya que sí. Ah! Y se me olvidaba
el inglés y el gospel y los talleres de historia del arte...
Uf!!
Releyendo todo esto... ¿Cómo me las voy a arreglar para olividarme
del reloj?
Bueno, ya lo pensaré mañana, como decía la
protagonista de un famoso film.
En
definitiva el año 2015 a pesar de que en él ha habido de todo –el
año es muy largo- lo despedí con cierta nostalgia, porque hubo un
momento en que pensé aquello de.... “un año menos”.
Pero a las
penas “puñalás”, y me bebí una copa de cava, o dos, o tres. Ni
me acuerdo. Y me olvidé de lo viejo y abrí mis brazos amorosamente a
lo nuevo, a lo recién nacido, a lo desconocido, a la aventura. Y
dije: “Bienvenido 2016” Tú serás mi aliado para todo aquello
que mi cabecita barrunta; serás mi aliado no te me vayas a poner
difícil!!
Y
cuando tuve un momentito de intimidad, empecé a llamar de tú a 2016 y
proponerle todo lo que espero conseguir de él y claro está, saber
qué espera él de mí. Creo que hablé tanto, le propuse tantas
cosas, que casi no le di tiempo para decirme qué es lo que él me
tiene guardado y que en buena correspondencia tendré que cumplir para
poder conseguir que mis sueños se hagan realidad.
Sí,
sí...Cuando me cansé de parlotear, empezó la criatura recién
nacida a ponerme deberes y...como los efectos del cava estaban
empezando a hacer efecto me quedé dormida. Aún estoy esperando que
regrese y me diga los planes que tiene para mí. Sé por experiencia
que todo esto fue fruto de la loca noche de fin de año y que 2016 me
irá diciendo todo lo que me tiene guardado, poco a poco, muy poquito
a poco. Los años son así: Reservados y sigilosos; algunos difíciles de conformar Nos van enseñando
las notas del pentagrama poco a poco y...a bailar si quieres
conseguir aquello que con tanta ilusión te has propuesto.
De
todos modos: Bienvenido 2016, contigo hasta que acabe tu reinado.
Al menos eso espero.
Ya estamos en 2016. Quién me lo iba a decir hace tan sólo unos cuantos años. Y es que el tiempo pasa volando. Más volando cuantos más cumples. Es como un fardo resbalando por un precipicio. Conforme va cayendo aumenta su velocidad. Al final acaba estrellándose contra el suelo con gran estruendo. ¿Y...no será esto mismo la muerte ? El golpe final, el definitivo después del loco rodar montaña abajo que, son los años...la muerte.
Conforme me hago mayor cada vez la pienso más. Y no es que le tema, no. Nada de eso. Sólo que se deja de existir. Es algo complicado de entender para nuestra limitada mente. Aunque esto no es lo importante. Lo importante es morir con "dignidad".
Esto de "morir con dignidad" siempre me ha dado qué pensar. Se entiende que esta frase hecha hace referencia a que cuando el final llega, la persona tenga todo lo necesario para que su paso sea lo menos traumático posible. Pero sólo así lo puedo entender. Porque morir siempre es digno, ¿o no?
Sí claro, es por esto. Debe ser por esto. Una persona, por ejemplo, que tiene dolor, acaba perdiéndolo todo. El dolor es egoísta y acaparador, cuando posee a alguien no le deja un minuto de paz, se apodera del ser de tal modo que la mente no es capaz de pensar en otra cosa. El cuerpo habla a través del dolor y grita tanto que no se es capaz de escuchar nada más. Ni escuchar ni pensar. Sólo existe el "DOLOR"
Navegando por internet encontré este poema de Miguel de Unamuno. Me parece fantástico, genial, maravilloso. Y sobre todas las cosas: Deseable. Ojalá que fuera así: como aconseja el poeta en ese conglomerado de versos que dan forma a este bello poema. Ojalá que el dolor de la enfermedad; también " el dolor de la vejez" nos dejasen un poquito de espacio para dar cabida a estos versos...
DOLOR COMÚN (Miguel de Unamuno)
Cállate, corazón, son tus pesares de los que no deben decirse, deja se pudran en tu seno; si te aqueja un dolor de ti solo no acíbares
a los demás la paz de sus hogares con importuno grito. Esa tu queja, siendo egoísta como es, refleja tu vanidad no más. Nunca separes
tu dolor del común dolor humano, busca el íntimo aquel en que radica la hermandad que te liga con tu hermano,
el que agranda la mente y no la achica; solitario y carnal es siempre vano; sólo el dolor común nos santifica.
¡¡Ya!! Ya está aquí La Navidad. Los años vuelan cada vez a más velocidad, al menos esa es la sensación que yo tengo. Pasan las vacaciones de verano y en aun abrir y cerrar de ojos ya la tenemos aquí. ¿Qué será? Cuánto más años tengo menos me gusta. ¿Por qué no me gusta? Es la pregunta que a veces me hago. Si todo son luces, si por doquier se oyen voces de niños cantando algún villancico popular; las tiendas llenas de gente comprando regalos para amigos o familia.
Los puestos ambulantes abundan en nuestras calles invitándonos a comprar figuritas de belén, árboles navideños, luces, lazos, También están los que venden abalorios femeninos: pendientes, collares, pulseras...En fin todo un despliegue de ofertas que incluso a los menos adictos hacen caer en la tentación.
¡¡Es Navidad!! Vienen Los Reyes Magos de Oriente con sus caballos cargados de ilusión para todos. O Papá Noel, que ya hace muchos años tuvo la gentileza de venir también por esta parte del mundo, con lo que grandes y pequeños ya no sólo tienen regalos de Reyes sino los de Papá Noel que llega antes; se adelantó a nuestros queridos Magos. Incluso diría que en algún momento tuvo la osadía de querer sustituirlos. Pero yo no es a esto a lo que me quería referir.
Hay una soledad infinita que se apodera de algunas almas en estos días. Porque la soledad se escucha mucho mejor cuándo más ruido tenemos alrededor. Es esa sensación de sentirte muy pequeño en medio de tanta algarabía. Es esa sensación de mirar y no ver. No verte ni siquiera a ti mismo, sólo gente, luces, música, villancicos y mucho turrón.
Y aquella pregunta que me hacía al principio voy a intentar contestarla ahora, si tengo un poco de habilidad.
No me gusta porque no amamos más a la gente. Es mentira.
No me gusta porque siento como que...el mundo me obliga a estar feliz.
No me gusta porque no es verdad aquello de : Ven a mi casa esta Navidad.
No me gusta porque aquel ser querido ya se fue.
No me gusta porque aunque estuviera el ser querido, no necesitaría La Navidad para disfrutar de su compañía.
No me gusta porque las amas de casa trabajamos como esclavas.
No me gusta porque al final siempre acabo engordando.
No me gusta porque los que menos tienen, sienten que ahora tienen menos que nunca.
No me gusta porque el frío se cuela por las rendijas del alma.
No me gusta porque no es verdad que el niño Jesús naciera en estas fechas.
No me gusta porque muchos niños no tendrán regalos y habrá que explicarles que, no han sido malos, sólo que...¿Qué le dices a un niño que no tiene su regalo...?
No me gusta porque aquel anciano estará más sólo que nunca.
No me gusta porque hay quien hace el agosto en Navidad.
Simplemente no me gusta.
Pero si a ti te gusta: Disfruta, ama, vive, sueña, canta, ríe, Como nunca y para siempre.
Este tema me reconcilia con todo lo que no me gusta.
Maravillosa música: ¿Qué sería de nosotros sin ti?
Oyó
una voz que decía: “Nada tiene sentido” Inevitablemente hizo un
leve gesto con la cabeza hacia el lado del que provenía el sonido,
aunque ahora ya sabía que era producto de su mente. Era un martirio
que no había compartido con nadie, ni siquiera con un profesional.
¿Para qué? La voz no mentía; nada tenía sentido. La vida monótona
que llevaba lo gritaba a los cuatro vientos.
Rápidamente
se levantó del único banco que había en aquella calle y se
dirigió, a toda prisa, hacia la escuela de educación especial a la
que acudía su hija.
Llegó
justo a tiempo. La niñita se le abrazó mimosa al llegar a su altura
y juntas fueron directas a casa. Al mismo entrar, se dirigieron a ver a la
abuela que desde hacía varios meses se encontraba postrada en el
lecho; los años eran muchos y pronto se la llevarían. La anciana le
pidió con dulzura que la ayudara a cambiar de postura. Lo hizo con
aparente cariño arropándola y depositando un beso en su frente.
Después dio la merienda a ambas y preparó la cena como todos los
días.
Mientras
cocinaba, pensaba en que tenía que terminar unos trabajos de costura
que debía entregar por la mañana. Necesitaba el dinero y no había
encontrado otra ocupación mas que aquella —suerte que sabía
coser— su madre la enseñó, había sido la profesión de ésta
durante toda la vida.
Aquella
anciana que yacía en el lecho había sido la mejor madre que se
pudiera tener y la amaba. Pensó en ella en cuando era joven y ella
una niña pequeña.
Aparcó
sus pensamientos y consideró que aún tenía tiempo, a pesar de haber
estado por ahí deambulando sin rumbo, de ponerse manos a la obra
con su trabajo. Sonó el teléfono en aquel instante y oyó la voz de
su marido al otro lado:
—Llegaré
tarde, no me esperes a cenar. Esto lo venía haciendo frecuentemente
desde hacía varios meses, pero hoy al oír la voz al otro lado sintió
una punzada de dolor.
No
tenía tiempo de pensar: estaba su hija y su madre y la falta de
dinero. Era suficiente. Como si nada empezó su labor dando marcha al
motor de la máquina de coser.
Cuando
acabó eran las dos de la madrugada. Su marido aún no había
regresado. Su madre y su hija hacía mucho que dormían. En la casa
reinaba un silencio inquietante.
De
nuevo oyó la voz que decía: “Nada tiene sentido”. Sintió calor
a pesar de la baja temperatura de la casa y un algo extraño en la
boca del estómago. Sus ojos brillaban más que nunca y más que
nunca se retrasaba su marido. Abrió la pequeña ventana a un metro
del suelo y se sentó en el alféizar.
La
voz continuaba cada vez más fuerte: “Nada tiene sentido...nada
tiene sentido...” El frío de la noche invernal acarició su
rostro. Miró la calle desierta a la vez que sus ojos se llenaban de
lágrimas. Oyó la llave en la cerradura. La voz seguía más que
nunca; más fuerte cada vez: NADA TIENE SENTIDO.
En
un instante todo se nubló. No vio al marido que se acercaba. No oyó
la voz de la niña que se había despertado, ni sintió el crujido de
algo que impactaba violentamente en la acera...
El poema más conocido de Constantino Cavafis es ITACA. Pero hoy releyendo en uno de sus libros: "Poesía Completa" he encontrado, éste, que os quiero mostrar:
"Solas" es una película española del año 1999. Escrita y dirigida por Benito Zambrano. Ópera prima de éste que obtuvo cinco premios Goya, entre otros. Rodada en Sevilla y llevada al teatro en esa misma ciudad en el año 2005. Entre 2005 y 2006 se representó en teatros de Madrid , Barcelona y otras ciudades españolas.
Hacía bastante tiempo que quería revisar esta película. Es de esas, que hay que ver varias veces para que no escape a tus sentidos, ni uno sólo de los aromas que desprende.
Rosa (María Galiana) es una mujer de pueblo de edad avanzada, sencilla, buena , generosa ...... Va a la ciudad para cuidar de su marido que está en un hospital por haber sido intervenido quirúrgicamente. Durante este tiempo se aloja en casa de su hija María (Ana Fernández). La vida de Rosa no ha sido fácil al lado de un hombre que juega y maltrata a su familia. Sus hijos se fueron de casa huyendo de un padre, machista, alcohólico y maltratador.
Solas, trata acerca de dos mujeres quienes están tan llenas de riquezas sentimentales, como de la pobreza económica en la que viven. Una mujer hermosa pero problemática que vive en un lugar sin nombre al sur de España. Un barrio pobre y conflictivo en una gran ciudad. Un descuidado apartamento...
María no ha tenido mucha suerte; huyendo de la vida que ha llevado su madre, cae en un enamoramiento de alguien egoísta y cruel, que no se responsabiliza cuando ella queda embarazada.
Durante la estancia en casa de su hija, Rosa acaba haciendo de cuidadora: del marido maltratador que está en el hospital; de su hija, —como madre intuye la soledad y el drama en su vida─ y del vecino anciano ( Carlos Álvarez-Novoa ) que vive sólo con su perro Aquiles.
Es una película sobre muchas cosas, entre ellas la soledad y la vejez. Es una película que llega a todos, porque todos somos capaces de emocionarnos con esta película sentida, honda, que respira verdad por todos y cada unos de sus fotogramas...
Película dura que nos cuenta una historia sencilla, incluso podría ser vulgar y corriente, pero llena de detalles que si te dejas llevar un poquito te emocionarán hasta lo más hondo. El cómo y el qué es lo importante. Cómo somos las personas y de qué manera nos relacionamos con el entorno y afrontamos la vida. A veces lo imposible se hace posible a través del amor. El amor a raudales que derrocha Rosa, hacia todo y todos..
De forma tenaz, la madre va rompiendo con su dulzura la dureza de María y la soledad del vecino, que lleva tanto tiempo viviendo sólo con su perro Aquiles.
Es el amor en todas sus caras, y el maltrato, y la ternura, y el dolor, y el sacrificio de toda una vida. La paciencia y el carácter y los redaños de una mujer excepcional; cuyo papel nos engaña hasta bien entrada la película.
También es la rebelación de una ayuda, rechazada en un principio porque no se puede creer...Porque no es posible, no existe, duele de tan necesitada...
Bebe, fuma, y roba, desesperada con su situación personal y enfadada con el mundo.
María, embarazada de un tipo que no quiere saber nada de ella, en un principio se plantea la idea de abortar pero se da cuenta que quiere tener ese niño aunque tenga que ser sola.
A veces las cosas son como son, pero aquí están contadas magistralmente: conpoesía, ternura, y esperanza de posibilidad que conmueve al espectador.
Una gran película. Y una gran interpretación de dos actoras noveles en sus respectivos papeles protagonistas: María Galiana y Ana Fernández.
La
vida a veces parece una triste broma, y no sólo lo parece sino que muchas veces estamos convencidos de que lo es...Si tienes la suerte de vivir muchos años te irás dando
cuenta. Parecemos marionetas movidas por una mano invisible, u hojas agitadas por el viento. Somos vapuleados de una forma o de otra, de aquí nadie se va de
“rositas”...Lo tengo comprobado.
¿Ves aquel vecino o vecina que
a simple vista se ve tan feliz? Pues te equivocas. No lo es. ¿Tiene
motivos? ¡¡Sí!! ¿Cuáles? Los suyos...
No,
no es ninguna bobada lo que estoy diciendo. Si piensas un poco te
darás cuenta de que nunca estamos satisfechos. La satisfación es
algo muy subjetibo, cada cual la siente en momentos y por cosas muy
distintas. Pero el verdadero problema del ser humano estriba, en que
para valorar lo bueno tenemos que vivir lo malo... Por expresarlo de
alguna manera.
Por
ejemplo: Una pareja. La vida en pareja ya no es estar en casa de los
papás. Entonces vamos agobiados, después del trabajo siempre hay
cosas que hacer y nos sentimos cansados y a veces nos quejamos un
poquito sólo, de momento. Luego viene el primer hijo...¡Dios! Esta
criatura ha puesto la casa patas arriba. La vida ha cambiado
completamente ahora somos tres y un hijo requiere mucha atención y
muchos cuidados. Trabajo, casa, un hijo....Uf! Al final de la semana
acabamos agotados y no podemos dejar de pensar , adorando a nuestro
hijo... porque lo adoramos, que antes de aumentar la familia éramos
libres como los pájaros y no sabemos por qué demonios en algún
momento nos habíamos quejado de cansancio o de falta de tiempo.
Ahora sí que estamos ocupados y faltos de tiempo. ¡¡¡Una criatura
necesita muchos cuidados!!! Y si nos sale respondona...
Pasa
un tiempo y dcidimos que no nos vamos a quedar con uno sólo, así
que a pesar de que no nos sobra ni el tiempo ni el dinero. Decidimos
ir a buscar la parejita. Y la parejita viene. Y...ahí... ¡¡¡se armó el
belén!!! Madre mía ¿Cómo lo hacemos ahora? Esto ya se complica
mucho. No damos a basto la faena se acumula, ropa, comida, trabajo,
guarderías, canguros...Llegamos al fin de semana hechos cisco.
Entonces o salimos o hacemos las mil cosas que tenemos pendientes de
toda la semana.
Decidimos que salimos con los niños, Hay que
dedicarles el tiempo que no hemos podido dedicarles durante la
semana, además lo estamos deseando. Y así un día y otro. Y... en
algún momento nos pasa por la cabeza, pensar que, ¿ cómo se nos
pasaba por el pensamiento, que íbamos agobiados de trabajo, cuando
no teníamos mas que una criatura? Si una criatura, la casa y el
trabajo se lleva “con la gorra”...¡¡Ahora sí!! Ahora con dos, las cosas se han complicado un poquito, pero ya crecerán, ¿no?
Y
si viene un tercero, ¡¡ya ni te cuento!! Faltan manos hasta para ir por
la calle. Tenemos dos manos. ¿Dónde me pongo el tercero? Pues donde
puedas...¡¡¡Tú te lo has buscado!!!...
Y
ENTONCES ES CUANDO TE DAS CUENTA QUE DOS CRIATURAS:
“SE
LLEVAN CON LA GORRA” Pero tres...
Y
así sucesivamente. No sé si el ejemplo ha sido clarficador, a mí
me ha servido para no quejarme de nada. Porque seguramente estoy en
el punto que cualquier otra cosa sería peor.
Bueno
cómo habréis captado todo es un poco, bastante irónico.
Valoremos
lo que tenemos; siempre puede ser mejor, pero también peor. Regla básica para ser feliz.
No hace mucho que empecé a escribir algunos relatos. Voy a clases con mi extraordinaria profesora: Lola Andrade. De la que he aprendido muchísimo; y pienso seguir avanzando en este camino de jugar con las palabras.
A raíz de esta afición, busqué por internet y encontré una página: "Literautas". Me registré en ella y por los pelos, me dio tiempo de participar en el relato mensual que proponen.
Era el mes de junio y ya Iria y Tomeu, que son los administradores, se despedían hasta el comienzo de curso, en octubre. Pero...nos dejaron "deberes". Debíamos - si queríamos participar- hacer un relato. Este relato veraniego, debía ser, a partir de uno ya enviado durante el curso; a escoger.
Con los escogidos se haría la tercera recopilación de relatos, reuniéndolos todos en un libro, como en los dos años anteriores, que se podría descargar gratuítamente desde Literautas.
Bien, yo sólo había participado en el último: el microrelato de Junio. Como estaba permitido ampliarlo. Lo hice. Y lo envié.
¿Cuál no sería mi sorpresa??... Cuando compruebo que mi relato estaba incluído en el recopilatorio. No os podéis imaginar la ilusión tan inmensa que me hizo. Alegría añadida, ya que este recopilatorio será o es ya, vendido a través de "Amazon" en formato de papel, en todo el mundo!!!
Y alegría añadida, pues lo que se recaude irá a parar a la ONG "AYUDA EN ACCIÓN". Excelente idea por parte de: Iria y Tomeu - los administradores de Literautas.
Animo a todo el que pueda, a que participe comprando este recopilatorio, que aunque de momento sólo lo he ojeado, lo que he leído me ha gustado mucho. Por lo que felicito desde aquí a todos mis compañeros. La lectura es sencilla, ya que los relatos son cortos y por lo mismo muy intensos.
No sé que más compartir con los que me habéis leído. Sólo una cosa: si tienes la inquietud de manchar el folio en blanco con algunas palabras, anímate y vente a:http://www.literautas.com/es/
Laura, se perdía en la inmensidad del océano- a aquellas horas- bien avanzada la tarde. Había adquirido aquella costumbre desde que tiempo atrás decidieron mudarse del pequeño piso en Barcelona, a aquel otro, que si bien no era más amplio, sí le permitía observar de cerca el mar. Éste, siempre había ejercido sobre ella un poder casi mágico.
Desde el balcón, vislumbraba la incomparable vista. Ésta no siempre se mostraba con el mismo ánimo o del mismo color. Aquel día, alrededor de las 20h, el mar presentaba una tonalidad azul marino, muy oscura, en contraste con el azul más vivo del cielo, en el que las máquinas voladoras creadas por la mano del hombre, dejaban unas rayas blancas formando caprichosas figuras.
Algunas aves negras completaban el conjunto. Había llegado la hora de darse el festín, y a su reclamo, iban apareciendo más y más aves que revoloteaban de acá para allá sin aparente sentido.
Seducida por la visión, acudía el recuerdo de ayer. Decidió calzarse unas chanclas, coger el libro de poemas que siempre leía, bajar e impregnarse de sal y olor de mar; dejarse arrastrar por aquellos recuerdos que pujaban por salir a flote.
Bajó las escaleras a buen ritmo, pero sin correr, como hacía tiempo atrás. Una vez en la calle, atravesó las vías del tren y se situó en unas rocas cercanas. Se quedó allí, a solas; donde el mar y el cielo y ella, iniciaban una conversación sin palabras. La luna que había tenido la diligencia de aparecer a la cita –no siempre le era posible- completaba aquel curioso grupo. Nadie más estaba invitado.
Laura dejó volar su imaginación, viajando mentalmente a un pasado lejano ya. En aquel pasado, se alzaba con soberbia y atrevimiento, una imagen y una voz, Había una serie de personas que acompañaban los recuerdos, pero éstas no tenían ningún protagonismo, tan sólo formaban parte del cuadro; igual que un bosque difuminado, adorna el fondo de aquello importante que captó el artista, con su pincel.
No abrió su libro en verdad pocas veces lo hacía a aquellas horas ante el mar, quedaba sobre su regazo como un juguete precioso. Los poemas, tan conocidos, estaban ya grabados a fuego en su memoria. En aquellos momentos, la voz creadora los recitaba para ella acariciándola con el terciopelo suave de su eco.
Gruesas lágrimas resbalaron por sus mejillas. La vista perdida en el horizonte. La llamada nuevamente se quedó sin respuesta y las preguntas se volvían a amontonar en su mente. A sabiendas de que en la vida todo tiene un principio y un fin, consciente de su elección y su deber, lo único que le quedaba era alimentar algo que sólo en aquel entorno podía vivir hasta el fin de sus días.
Pasó casi una hora en un nivel de semiconsciencia. Cuando recobró su estado natural, pensó en los suyos. La estarían esperando. Nunca le decían nada. Ellos sabían que ella tenía otra vida además de ellos. Los amaba, pero amaba sobre todas las cosas, su pasado. Lo que era ella ahora, se lo debía en gran manera a aquella figura y a aquella voz querida y añorada.
Un buen día, llegó a sus oídos que había partido para no volver jamás...