Hacía bastante tiempo que quería revisar esta película. Es de esas, que hay que ver varias veces para que no escape a tus sentidos, ni uno sólo de los aromas que desprende.
Rosa (María Galiana) es una mujer de pueblo de edad avanzada, sencilla, buena , generosa ...... Va a la ciudad para cuidar de su marido que está en un hospital por haber sido intervenido quirúrgicamente. Durante este tiempo se aloja en casa de su hija María (Ana Fernández). La vida de Rosa no ha sido fácil al lado de un hombre que juega y maltrata a su familia. Sus hijos se fueron de casa huyendo de un padre, machista, alcohólico y maltratador.
Rosa (María Galiana) es una mujer de pueblo de edad avanzada, sencilla, buena , generosa ...... Va a la ciudad para cuidar de su marido que está en un hospital por haber sido intervenido quirúrgicamente. Durante este tiempo se aloja en casa de su hija María (Ana Fernández). La vida de Rosa no ha sido fácil al lado de un hombre que juega y maltrata a su familia. Sus hijos se fueron de casa huyendo de un padre, machista, alcohólico y maltratador.
Solas, trata acerca de dos mujeres quienes están tan llenas de riquezas sentimentales, como de la pobreza económica en la que viven. Una mujer hermosa pero problemática que vive en un lugar sin nombre al sur de España. Un barrio pobre y conflictivo en una gran ciudad. Un descuidado apartamento...
María no ha tenido mucha suerte; huyendo de la vida que ha llevado su madre, cae en un enamoramiento de alguien egoísta y cruel, que no se responsabiliza cuando ella queda embarazada.
Durante la estancia en casa de su hija, Rosa acaba haciendo de cuidadora: del marido maltratador que está en el hospital; de su hija, —como madre intuye la soledad y el drama en su vida─ y del vecino anciano ( Carlos Álvarez-Novoa ) que vive sólo con su perro Aquiles.
Es una película sobre muchas cosas, entre ellas la soledad y la vejez. Es una película que llega a todos, porque todos somos capaces de emocionarnos con esta película sentida, honda, que respira verdad por todos y cada unos de sus fotogramas...
Película dura que nos cuenta una historia sencilla, incluso podría ser vulgar y corriente, pero llena de detalles que si te dejas llevar un poquito te emocionarán hasta lo más hondo. El cómo y el qué es lo importante. Cómo somos las personas y de qué manera nos relacionamos con el entorno y afrontamos la vida. A veces lo imposible se hace posible a través del amor. El amor a raudales que derrocha Rosa, hacia todo y todos..
De forma tenaz, la madre va rompiendo con su dulzura la dureza de María y la soledad del vecino, que lleva tanto tiempo viviendo sólo con su perro Aquiles.
Es el amor en todas sus caras, y el maltrato, y la ternura, y el dolor, y el sacrificio de toda una vida. La paciencia y el carácter y los redaños de una mujer excepcional; cuyo papel nos engaña hasta bien entrada la película.
También es la rebelación de una ayuda, rechazada en un principio porque no se puede creer...Porque no es posible, no existe, duele de tan necesitada...
Bebe, fuma, y roba, desesperada con su situación personal y enfadada con el mundo.
María, embarazada de un tipo que no quiere saber nada de ella, en un principio se plantea la idea de abortar pero se da cuenta que quiere tener ese niño aunque tenga que ser sola.
A veces las cosas son como son, pero aquí están contadas magistralmente: con poesía, ternura, y esperanza de posibilidad que conmueve al espectador.
Una gran película. Y una gran interpretación de dos actoras noveles en sus respectivos papeles protagonistas: María Galiana y Ana Fernández.