jueves, 18 de junio de 2015

No sé por qué, te quiero.


Todos recordamos a aquel chico o chica que estuvo a nuestro alcance, pero....nos decantamos por otra persona. Sí, sí, por la que tenemos aún, en el mejor de los casos, o, a la que ya hace tiempo que le dimos el pasaporte. Y...¿habéis pensado el por qué de aquella elección? Porque claro, ahora con el pasar del tiempo, a veces nos hacemos estas preguntas. Y no es que vaya mal...no, eso no!! Es que simplemente, ¡¡va!! Y entonces empezamos a dar vueltas a la cabeza. Pensamos en las cualidades, o en la deferencia con que nos trataba fulanito, y, pobre...quizás no tenía muy buen gusto para vestirse, o, ¡¡¡los zapatos!!! ¡¡Ay!! los zapatos (porque antes se llevaban zapatos), los zapatos no estaban muy limpios. A mí personalmente no es algo que me quitara el sueño, pero recuerdo una amiga, que siempre decía: Yo, les miro los pies, y si lleva los zapatos sucios, ya, ¡¡descartado!! ¡¡Ay que ver, cómo somos las mujeres!! En qué nimiedades nos fijamos. Y con tanta prueba que les hacíamos pasar, vamos y escogemos... Escogemos... ni zapatos limpios, ni tanta deferencia, ni nada, ¡¡de nada!! Nos enamoramos y ya está. Colocamos a aquella persona en un pedestal que... no le corresponde. ¡¡No señor!! O...sí... 
Tan alto la colocamos que, nos gustan hasta las arrugas que le hace el pantalón. Nos admiramos cuando descubrimos: 
 ¡¡¡Dios, le gustan los huevos fritos!! 



Y es que, cuando te enamoras, la persona elegida la percibimos casi sobrenatural, y cualquier signo de que es un simple "mortal" nos deja alucinadas, anonadadas, hasta el olor de su sudor, nos gusta
Cada vez tengo más claro que enamorarse es una enfermedad que se cura a largo o corto plazo. En el mejor de los casos, se transforma en un amor sereno y profundo capaz de soportar el paso del tiempo, En el peor, descubrimos que el objeto de nuestro amor, no tiene ninguna o casi ninguna de las atribuciones que le otorgamos. Cuántas veces nos habremos preguntado, por qué nos enamoramos de fulanito en vez de hacerlo de zutanito. Al menos, no creo que yo sea la única.  Y es que el tema da para mucho. Igual que yo, seguro que tú, querido amigo o amiga que lees estas letras, hubo un momento en el que pudiste elegir...y elegiste. Bien sabe dios que elegiste...¿o no...?
Pero, no os preocupéis ni penséis que esta elección o la otra, hubiera sido mejor. Quizá sí, pero eso estaría por ver. Las personas, somos imperfectas, muy imperfectas. Y acabo pensando que más vale malo conocido que bueno por conocer. Sí, ya sé que, eso es como "mal de muchos consuelo de tontos" pero qué le vamos a hacer, al final, llegamos a la conclusión de que la elección fue acertada y que cualquiera, no es mejor que lo que escogimos...Que no...no, nooooo....

De alguna manera, nos pasó, seguro, como le pasa a la protagonista de este precioso tema que nos canta Ana Belén y Antonio Banderas...¡¡¡Igualito!!!

Montse.


¡¡¡Disfrutadlo que es divino!!!

No sé por qué te quiero,
será que tengo alma de bolero,
tú siempre buscas lo que no tengo, 
te busco en todos y no te encuentro,
digo tu nombre cuando no debo.

No sé por qué te quiero,
si voy a tientas tú vas sin freno,
te me apareces en los espejos
como una sombra de cuerpo entero,
yo me pellizco y no me lo creo.

Si no me hicieran falta tus besos,
me tratarías mejor que a un perro,
piensa que es libre porque anda suelto,
mientras arrastra la soga al cuello.

Querer como te quiero,
no va a caber en ningún bolero,
te me desbordas dentro del pecho,
me robas tantas horas de sueño
me miento tanto que me lo creo.

Si no me hicieran falta tus besos........

Querer como te quiero,
no tiene nombre ni documentos,
no tiene madre, no tiene precio,
soy hoja seca que arrastra el viento.
Medio feliz, en medio del cielo....




Imagenes de internet. Serán retiradas a petición.

10 comentarios:

  1. Montse, me sonrío porque tu te lo tomas de esta manera, y lo escribes de esta manera. Pienso que si, que cuando somos jóvenes nos enamoramos por regla general de “quien no toca”. Hay un momento en tu escrito que me da la sensación que me apuntas directamente con el dedo. Tu amiga, esta que hablaba y descantaba noviazgos, seguramente no era la única. Una vez mientras compraba tabaco a un señor que era limpiabotas (de aquellos que había en la calle) me llamó la atención que tuviera tantos hombres esperando para que les limpiara los zapatos. Se lo pregunté, y me respondió que a las mujeres les gustaban los hombres con los zapatos relucientes. Pagué el tabaco y me fui al cine.
    Y esto que dices que cuando nos enamoramos hasta el olor de su sudor, nos gusta.
    Pues esto lo podríamos preguntar a estos que estudian tanto y nos dicen
    que esto es por las llamadas feromonas. Que son sustancias secretadas por algunas glándulas presentes en los labios, las axilas, el cuello, las íngles… que las personas podemos percibir sin que nos demos cuenta, gracias a un órgano llamado vemoronasal, independiente del sentido del olfato. Es un olor que crea sensaciones, algo único en cada persona y que, de alguna forma, también nos determina. Mira que bien! Todo tan bonito y unas palabras tan feas.
    En realidad Cupido no debería de entrometerse en nada. Es más, a veces creo (no es mi caso, y deseo que no sea ni el tuyo, ni el de nadie que te lea) que se podría volver a su pueblo y tirar las flechas al pozo de su casa. Y una vez hecho esto que llame a la iglesia y que diga que esto de que “hasta que la muerte os separe” que ya lo están borrando de esta especie de contrato que se nos da.
    En fin que en todo tienes razón. Lástima que este post no lo hubieses puesto bastantes años atrás. Si quieres rectificar lo que podrías proponer en el próximo post es que todo se deshaga. Se empiece de nuevo y que todos vuelvan a elegir de nuevo. Aunque no se, seguramente al cabo de un tiempo volveríamos a decir que no nos preocupemos ni pensemos que esta elección o la otra, hubiera sido mejor. Quizá sí, pero eso estaría por ver. Las personas, somos imperfectas, muy imperfectas. Y acabo pensando que más vale malo conocido que bueno por conocer. Sí, ya sé que, eso es como "mal de muchos consuelo de tontos" pero qué le vamos a hacer, al final, llegamos a la conclusión de que la elección fue acertada y que cualquiera, no es mejor que lo que escogimos...Que no...no, nooooo....
    Muchas gracias por todo, y te felicito. Ahora si me lo permites voy a buscar mi jarrón de las lágrimas.
    Una abraçada.

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    1. Josep, mi intención era ésta, hacer sonreír. Yo lo escribo de esta manera, es el tono en que quería escribirlo. A partir del título me salió, ya sabes, me has leído más veces. Y según qué temas me salen así, con un poco de ironía.
      A estas alturas ya sabemos cómo funciona una pareja al pasar los años. Mira, una vez oí a Antonio Gala decir que el matrimonio era el contrato que más posibilidades tenía de salir mal (no tiene por qué ser así, repito su idea). Dijo más o menos que: siendo uno hombre y la otra mujer, uno de aquí y otro de allá y no sé qué otras cosas –ya no recuerdo- que era como una lotería que difícilmente tocaba. Y llevaba su parte de razón. ¿No crees?
      Lo del órgano ese, me ha encantado, sí, no tenía ni idea de que se llamaba así el órgano que se percata de esa química que puede surgir entre dos personas. Es que vaya nombre!
      Josep lo de que borren “hasta que la muerte os separe” Ya lo han borrado, simplemente no van allí, a la iglesia, ellos sí que saben!!! Nosotros nos dijeron que había que ir, y fuimos!! Ahora ya es diferente.
      De todas maneras, conste que ha sido una especie de análisis en tono burlón como una peli de humor…Así que por favor….”No vayas a por el jarrón de las lágrimas” No me lo perdonaría nunca!!!
      Gracias a ti por ser tan fiel, a cualquier cosa que ponga.

      Una abraçada!!

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  2. Hola Montse. Gracias por tu visita y comentario en mi blog. Dices que te gustó lo que viste, pues que te voy a decir de este tu acogedor sitio. Es un placer leer tus amenos e interesantes escritos, este último por ejemplo, donde expones con sencillez y naturalidad la convivencia en pareja “el enamoramiento enfermedad, que se cura con el tiempo” “que se transforma en amor sereno” y así es la vida. Más vale lo (no siempre malo) conocido que lo bueno (no siempre) por conocer.
    Montse, no sé, pero quizás ya nos conocemos, veo que tenemos amigos en común Leonor, Vicente, Ligia, etc. Todos de Blogueros Mayores. Yo también soy miembro, lo que pasa es que últimamente no público y apenas si lo visito.
    Un afectuoso saludo y un cariñoso abrazo.

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    1. Hola José. Me ha alegrado muchísimo que hayas sido tan amable de pasar por aquí. Ya ves, soy muy novata en esto. Y voy haciendo, viendo blocs y poco a poco igual merezco el título de "bloguera"
      José, sí, es posible que andemos por los mismos lugares, no te tengo agregado como amigo, pero sí tengo a los que nombras. En realidad fue del blog de Teresa Gesti, en el que hice clic y me vi en tu blog. Me gustó,tengo que visitarlo más veces, hay muchas cosas interesantes.
      Me alegro de que te haya gustado el mío. es un estímulo importante tu paso por aquí y el comentario tan halagador que me has dejado.
      Lo mismo para ti:
      Un afectuoso saludo y un cariñoso abrazo.

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  3. Hola Montse. Has conseguido hacerme reír, me hacía falta. Día a día te superas. Es muy cierto: cuando nos enamoramos todo es perfecto, idolatramos al máximo cualquier detalle, gesto. Vamos que perdemos la cabeza!!! Con el paso del tiempo una se va sosegando y sí vale más lo malo por conocido que lo malo por conocer.
    Muy acertada la canción, es preciosa.
    Un beso enorme. Enhorabuena por todo cuánto haces.

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    1. Hola Bárbara, me alegro si he conseguido una sonrisa. Dentro de la parte cierta de este post, lo único que perseguía era esto: una sonrisa de quien leyera. Ya ves que también tengo esta faceta, no sólo la poética y soñadora que tú conoces.
      Un beso muy fuerte, guapa. Cuídate mucho.
      Feliz Verbena.

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  4. ¡Hola, Montse!
    Muchas gracias por visitar Abracalibro.
    Con respecto a tu post, has descrito muy bien algo que a quien más y a quien menos le pasa una vez en la vida.
    Yo solía ser muy exigente: no me gustaba que llevasen los zapatos sucios, no me gustaban malotes, ni chulos, ni incultos, ni que fumasen... y así una lista infinita de cosas.
    Con el tiempo fui comprendiendo y dando prioridas a otras cosas y ahora he conseguido un equilibrio que me tiene muy feliz. Pero es cierto, ahora echo la vista atrás para recordar a quienes les haya dado pasaporte y por qué y la verdad es que los motivos son casi todos ridículos. Por eso, por esta falta de lògica, hacía mucho tiempo que no reflexionaba sobre el tema. Pero hoy has conseguido que lo haga. :)
    Me voy q la cama con una sonrisa esta noche.
    Besos.

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  5. Ha sido un placer visitar tu blog. Y me alegro de haberte arrancado una sonrisa. De eso se trataba. Porque aunque el tono sea algo irónico y socarrón, lleva su parte de verdad. A to@s nos han pasado cosas semejantes.
    Un beso!

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  6. Hola Montse, sí esta canción suena muy bien, la combinación de voces es excelente. Todo el tema de tu post y la canción misma da mucho para reflexionar. Pero finalmente me lleva a pensar en esta frase: “Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo” Gabriel García Márquez
    Ahh… aunque volviendo a la letra de la canción, la idea de tener alma de bolero, me parece de lo mejor ; )

    ¡Buen fin de semana Montse!

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    1. Hola Gloria, la frase que citas es una verdad como un templo. En el amor es importante cómo nos hace sentir la otra persona o nosotras a ellos. Esta reflexión en tono desenfadado, no deja de tener su parte real. En muchas ocasiones nos gusta quien no nos conviene o, quien nos conviene no nos gusta. Será por lo de la química o le echaremos la culpa a Cupido, que anda por ahí lanzando flechas con muy poca puntería!!! Jeje...
      Muchas gracias por venir, Gloria.
      Un abrazo.

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