jueves, 11 de junio de 2015

CUENTO CORTO (Los sombreros).

En el magnífico libro de poesía, lleno de ternura "Versos que el viento arrastra" de,  Karmelo C. Iribarren, con ilustraciones de Cristina Müller, encontré esta frase:  "Los sombreros parecen tan serios porque están llenos de pensamientos"




Esta frase, dio lugar a una especie de historieta que hoy quiero compartir, con quien quiera leer.


El cuento dice así:

Los sombreros parecen muy serios, precisamente por eso, porque están llenos de pensamientos y de sabiduría. La gente dejó de llevarlos porque los que mandan y saben de estas cosas dijeron a la población que al llevar sombrero, los pensamientos se quedaban atrapados y aquello acababa por colapsarse y el mal se adentraba en sus cabezas. Entonces, pensaron que lo mejor era quitárselos y así lo hicieron.



Como a las personas les gusta ir a la moda, aquellos que siempre mandan en estas cosas, fueron los que decidieron transmitir a la población a través de mucha propaganda que, llevar sombrero era algo que incomodaba y que era mucho más práctico no llevarlo. A partir de entonces, las gentes, empezaron a dejar de llevar sombrero sin pensar en nada más que en estar a la moda y de paso se ahorraban unos dinerillos, puesto que los sombreros eran bastante caros.

Detrás de todo esto, había una malsana intención ya que, los que mandan en estas cosas lo único que perseguían era que la población pensara lo menos posible, para así, hacerse con el poder absoluto de aquel país, y seguir adelante con extender esta costumbre al resto de la población mundial. Ellos, no se lo quitaron nunca., aunque aparecían en público sin él, para no dar qué pensar a los pobres ciudadanos a los que se estaba engañando.
Pasaron muchos, muchos años...Hasta que uno de aquellos provincianos, empezó a darse cuenta de que al no llevar el sombrero, las ideas se le escapaban con mucha facilidad, lo que facilitaba que, aquellos que mandan en todas estas cosas, acabaran por imponerles una forma de vida que cada vez era más y más degradante.

Eran el poder, habían logrado que las mentes no pensaran, o pensaran lo que ellos -cabezas pensantes con sombrero- les convenía.
A partir de este descubrimiento, los ciudadanos intentaron recuperar de nuevo los sombreros pero se encontraron que ya no se fabricaban en ninguna parte. Al menos no, en los sitios a los que ellos podían acceder.


Siguieron pensando y pensando. Se estrujaban el cerebro para encontrar la manera de recuperar los sombreros perdidos...Pero sus cerebros, dejaban que las ideas se escaparan y no eran capaces de encontrar una salida a aquella situación tan degradante.
Finalmente y al cabo de muchos, muchos años más, alguien encontró un sombrero viejo y gastado: Había sido arrastrado por un gran vendaval que azotó el mundo...Pero ya no era capaz de acordarse para qué servía el sombrero.
Ya, habían sido dominados completamente por aquellos que saben y mandan en estas cosas...

Montse




TEXTO PROTEGIDO POR UNA LICENCIA: Safe Creative.

4 comentarios:

  1. Cuanta razón y sabiduria deja escapar este cuento, Montse. Seguramente los humanos ya hemos llegado tarde para entender lo importante que es llevar sombrero para no dejar escapar ninguna idea. Los que saben de estas cosas (de impedir que lo llevemos) incluso se lo querian quitar a las mujeres y hombres que con ellos hacen malabares. Además de un juego que a los niños les gusta mucho; sirve para cambiar ideas de un sombrero a otro. ¡Bah! Tonterías de seres humanos nos seguirà diciendo el hombre/poder, y nosotros no seremos capaces de inventar nuevos sombreros. Que pena! Si supieramos que con un sombrero regalan un colegio, o un libro si el sombrero es pequeño quizás entonces nos lo pensariamos más.

    Una abraçada.

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  2. Hola Josep. Pienso que este cuento salió sin querer. Conscientemente no pensaba lo que iba a salir cuando empecé. Conforme escribía aquello empezó a tomar forma y finalmente concluyó en este quejido temeroso de que los hombres y mujeres del mundo dejemos de luchar por un mundo mejor y esto pasa por la responsabilidad que tenemos respecto a nuestro hermano o vecino y respecto a ser honrados para poder exigir honradez y buen hacer a " los que nos representan y saben de estas cosas ".
    El sombrero que llevamos todos, está dentro, pero se ve enseguida el modelo que llevamos... No nos dejemos quitar los sombreros...
    Muchas gracias, Josep.
    Una abraçada.

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  3. Anónimo6/3/17 16:57

    excelente punto de vista por ambas partes

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