Vivències

martes, 29 de septiembre de 2015

Iniciativa Genial.

No hace mucho que empecé a escribir algunos relatos. Voy a clases con mi extraordinaria profesora: Lola Andrade. De la que he aprendido muchísimo;  y pienso seguir avanzando en este camino de jugar con las palabras. 
A raíz de esta afición, busqué por internet y encontré una página: "Literautas". Me registré en ella y por los pelos, me dio tiempo de participar en el relato mensual que proponen.

Era el mes de junio y ya Iria y Tomeu, que son los administradores, se despedían hasta el comienzo de curso, en octubre. Pero...nos dejaron "deberes". Debíamos  - si queríamos participar- hacer un relato. Este relato veraniego, debía ser, a partir de uno ya enviado durante el curso; a escoger. 
Con los escogidos se haría la tercera recopilación de relatos, reuniéndolos todos en un libro, como en los dos años anteriores, que se podría descargar gratuítamente desde Literautas.

Bien, yo sólo había participado en el último: el microrelato de Junio. Como estaba permitido ampliarlo. Lo hice. Y lo envié.
¿Cuál no sería mi sorpresa??... Cuando compruebo que mi relato estaba incluído en el recopilatorio. No os podéis imaginar la ilusión tan inmensa que me hizo. Alegría añadida, ya que este recopilatorio será o es ya, vendido a través de "Amazon" en formato de papel, en todo el mundo!!!
Y alegría añadida, pues lo que se recaude irá a parar a la ONG "AYUDA EN ACCIÓN". Excelente idea por parte de: Iria y Tomeu - los administradores de Literautas.


Animo a todo el que pueda, a que participe comprando este recopilatorio, que aunque de momento sólo lo he ojeado, lo que he leído me ha gustado mucho. Por lo que felicito desde aquí a todos mis compañeros. La lectura es sencilla, ya que los relatos son cortos y por lo mismo muy intensos.
No sé que más compartir con los que me habéis leído. Sólo una cosa: si tienes la inquietud de manchar el folio en blanco con algunas palabras, anímate y vente a: http://www.literautas.com/es/


Gracias por llegar hasta aquí. Buena lectura.



miércoles, 23 de septiembre de 2015

Relato corto 2: LAURA

Laura, se perdía en la inmensidad del océano- a aquellas horas- bien avanzada la tarde. Había adquirido aquella costumbre desde que tiempo atrás decidieron mudarse del pequeño piso en Barcelona, a aquel otro, que si bien no era más amplio, sí le permitía observar de cerca el mar. Éste, siempre había ejercido sobre ella un poder casi mágico.

Desde el balcón, vislumbraba la incomparable vista. Ésta no siempre se mostraba con el mismo ánimo o del mismo color. Aquel día, alrededor de las 20h, el mar presentaba una tonalidad azul marino, muy oscura, en contraste con el azul más vivo del cielo, en el que las máquinas voladoras creadas por la mano del hombre, dejaban unas rayas blancas formando caprichosas figuras. 


Algunas aves negras completaban el conjunto. Había llegado la hora de darse el festín, y a su reclamo, iban apareciendo más y más aves que revoloteaban de acá para allá sin aparente sentido.

Seducida por la visión, acudía el recuerdo de ayer. Decidió calzarse unas chanclas, coger el libro de poemas que siempre leía, bajar e impregnarse de sal y olor de mar; dejarse arrastrar por aquellos recuerdos que pujaban por salir a flote. 

Bajó las escaleras a buen ritmo, pero sin correr, como hacía tiempo atrás. Una vez en la calle, atravesó las vías del tren y se situó en unas rocas cercanas. Se quedó allí, a solas;  donde el mar y el cielo y ella, iniciaban  una conversación sin palabras. La luna que había tenido la diligencia de aparecer a la cita –no siempre le era posible- completaba aquel curioso grupo. Nadie más estaba invitado.



Laura dejó volar su imaginación, viajando mentalmente a un pasado lejano ya. En aquel pasado, se alzaba con soberbia y atrevimiento, una imagen y una voz, Había una serie de personas que acompañaban los recuerdos, pero éstas no tenían ningún protagonismo, tan sólo formaban parte del cuadro; igual que un bosque difuminado, adorna el fondo de aquello importante que captó el artista, con su pincel.


No abrió su libro en verdad pocas veces lo hacía a aquellas horas ante el mar, quedaba sobre su regazo como un juguete precioso. Los poemas, tan conocidos, estaban ya grabados a fuego en su memoria. En aquellos momentos, la voz creadora los recitaba para ella acariciándola con el terciopelo suave de su eco.


Gruesas lágrimas resbalaron por sus mejillas. La vista perdida en el horizonte. La llamada nuevamente se quedó sin respuesta y las preguntas se volvían a amontonar en su mente. A sabiendas de que en la vida todo tiene un principio y un fin, consciente de su elección y su deber, lo único que le quedaba era alimentar algo que sólo en aquel entorno podía vivir hasta el fin de sus días.

Pasó casi una hora en un nivel de semiconsciencia. Cuando recobró su estado natural, pensó en los suyos. La estarían esperando. Nunca le decían nada. Ellos sabían que ella tenía otra vida además de ellos. Los amaba, pero amaba sobre todas las cosas, su pasado. Lo que era ella ahora, se  lo debía en gran manera a aquella figura y a aquella voz querida y  añorada.


Un buen día, llegó a sus oídos que había partido para no volver jamás...

Montse, G.



TEXTO PROTEGIDO POR UNA LICENCIA "Safe Creative"



martes, 15 de septiembre de 2015

La Lluvia Cae Dulcemente

A veces me vienen cosas a la cabeza, buenas o malas no importa. Las dejo aquí...



A veces la lluvia cae dulcemente.
Dulcemente riega el alma,
cuando el alma está seca.

La vida se consuma...
El corazón se retrae.
Escucha el rumor de la lluvia.

Ávido de calor palpita.
Más fuerte cada vez.
Exhausto ya.

Silencioso, no se queja.
Sigue su camino sin reposo.
¿Hasta cuándo?

La lluvia cae dulcemente.
Dulcemente riega el alma,
cuando está seca.

Como pez sin agua
Como ave sin vuelo.
Como sed sin agua.

El corazón se acurruca.
Latiendo sin cesar.
¿Hasta cuándo?

Como río que busca el mar.
Como frío que busca calor.
Cómo llanto que busca consuelo.

Firme en su palpitar.
No ceja en su empeño.
Colmado de esperanza.

Como el rocío sin su mañana
Como unas manos vacías.
Como un amor sin respuesta.

El corazón se encoge, gime.
Más no ceja en su empeño.
La vida apura...
Impenetrable esencia

Quizás el río encuentre su mar.
Quizás llegará el calor, y...
quizás después del llanto
florecerá una sonrisa.

La lluvia sigue cayendo dulcemente.
Y dulcemente riega el alma
cuando está seca.



Montse. G.



Imagen tomada de internet, será retirada a petición.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

CARUSO

HISTORIA DE LA CANCIÓN "CARUSO"

Caruso es el apellido de un famoso cantante napolitano (Enrico Caruso) de Sorrento, una ciudad cerca del golfo de Nápoles.




La primera y original versión de esta canción fue escrita y cantada por Lucio Dalla. que dedicó esta canción a Caruso, después de haber estado en Sorrento y haber quedado impresionado por la belleza de la ciudad. 



A Lucio Dalla se le estropeó el barco en Sorrento, donde hubo de esperar a su reparación. En Sorrento sólo encontró disponible un lujoso apartamento en el  Gran Hotel Excélsior Vittoria, donde Caruso vivió los dos últimos meses de su vida. Allí, en esta habitación, Luccio se sorprendió al encontrar intacto todo lo perteneciente al famoso cantante durante el tiempo que se instaló allí hasta su muerte: sus libros, sus fotografías...su piano.

Ángelo que tenía un bar en el puerto, le contó esta historia a Lucio, y él nos la regala con música.
Caruso estaba enfermo de cáncer en la garganta y sabía que tenía los días contados, pero eso no le impedía dar lecciones de canto a una joven de la cual estaba enamorado.

Una noche de mucho calor no quiso renunciar a cantar para ella que lo miraba con admiración, así que aún encontrándose mal hizo llevar el piano a la terraza que daba al puerto y empezó a cantar una apasionada declaración de amor y sufrimiento. Su voz era potente y los pescadores, oyéndole, regresaron al puerto y se quedaron anclados bajo la terraza. Las luces de las barcas eran tantas que parecían estrellas o quizás las luces de los rascacielos de Nueva York...



Caruso no perdió las fuerzas y siguió cantando sumergiéndose en los ojos de la muchacha apoyada en el piano. Esa noche su estado empeoró. Dos días más tarde, el 2 de agosto de 1921, moría en Nápoles. Esta canción narra el drama de esa noche...con luces y sombras del pasado...con muerte y vida...
Un hombre enfermo que busca en los ojos de la muchacha un futuro que ya no existe...
Un testamento de amor...este fue su último concierto...y este fue su excepcional público: el mar, las estrellas, los pescadores, las luces de las barcas, y su amada...



El estribillo de la canción no está en italiano, sino en dialecto napolitano... ¡Por eso cuesta mucho entenderlo!

Làmpare: es un tipo de iluminación que los pescadores usan para ir a pescar por la noche y que ha dado el nombre también a los mismos barcos de pescadores.



Qui dove il mare luccica
e tira forte il vento
su una vecchia terrazza
davanti al golfo di Surriento
un uomo abbraccia una ragazza
dopo che aveva pianto
poi si schiarisce la voce
e ricomincia il canto.

Te voglio bene assaie
ma tanto tanto bene sai
è una catena ormai
che scioglie il sangue dint'e vene sai³.

Vide le luci in mezzo al mare
pensò alle notti là in America
ma erano solo le lampare
e la bianca scia di un' elica.
Sentì il dolore nella musica,
si alzò dal pianoforte
ma quando vide la luna uscire da una nuvola
gli sembrò dolce anche la morte.
Guardò negli occhi la ragazza,
quegli occhi verdi come il mare,
poi all'improvviso uscì una lacrima
e lui credette di affogare.

Te voglio bene assaie
ma tanto tanto bene sai
è una catena ormai
che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Potenza della lirica
dove ogni dramma è un falso
che con un po' di trucco e con la mimica
puoi diventare un altro.
Ma due occhi che ti guardano
così vicini e veri
ti fan scordare le parole,
confondono i pensieri.
Così diventa tutto piccolo,
anche le notti là in America,
ti volti e vedi la tua vita
come la scia di un'elica.
Ma sì, è la vita che finisce,
ma lui non ci pensò poi tanto
anzi si sentiva già felice
e ricominciò il suo canto.

Te voglio bene assaie
ma tanto tanto bene sai
è una catena ormai
che scioglie il sangue dint'e vene sai

(x2)


Letra en castellano.

Aquí donde el mar reluce
y sopla fuerte el viento
sobre una vieja terraza
delante del golfo de Sorrento
un hombre abraza a una muchacha
sin contener el llanto
luego se aclara la voz
y vuelve a dar comienzo al canto.

Te quiero mucho,
mas (pero) mucho, mucho, sabes...
Y en la distancia amor
hoy resuenan mas que nunca tus palabras, sabes...

Vió las luces dentro del mar,
pensó en las noches allí en América
pero era sólo el reflejo de algunos barcos
y la blanca estela de una hélice .
Sintió el dolor en la música,
se levantó del piano
pero cuando vió la luna salir trás una nube
le pareció dulce también (incluso) la muerte.
Miró en los ojos la muchacha,
esos ojos tan verdes como el mar
luego de improviso salió una lágrima
y el se creyo ahogar.

Te quiero mucho
mas mucho, mucho, sabes...
Y en la distancia amor
hoy resuenan mas que nunca tus palabras, sabes...

Fuerza de la lírica
donde cada drama es un falso,
donde con un buen maquillaje y con la mímica
puedes llegar a ser (un) otro.
Pero dos ojos que te miran
tan cercanos y tan autentícos,
te hacen olvidar palabras,
confunden pensamientos.
Así todo parece tan pequeño,
también las noches allí en América
miras atrás y ves tu vida
como la estela de una hélice.
Sí, es la vida que se acaba
sin embargo él no lo pensó tanto
por el contrario, se sentía ya feliz
y volvió a comenzar su canto.

Te quiero mucho
mas mucho, mucho, sabes...
Y en la distancia amor
hoy resuenan mas que nunca tus palabras, sabes...

(x2)

Versión Gianni Morandi



Es una historia de amor maravillosa, a la vez que triste. Musicada por Lucio Dalla de un modo genial. Es uno de los temas que al oírlo sea dónde sea, se me eriza el vello y siento resurgir y volar sentimientos inefables; tanto cómo lo son la historia y la canción...

Cedido amablemente por el blog: